MUÉVETE

Tendemos a pensar que desarrollo, progreso y evolución son conceptos similares que dibujan una línea positiva ascendente

Como sociedad hemos evolucionado, de eso no hay duda. Hoy disfrutamos de campos de conocimiento como la medicina, la educación o la ciencia que eran impensables hace solo 500 años. Hemos pasado de sociedades recolectoras a sociedades industriales en un abrir y cerrar de ojos únicamente con el motor que tenemos en nuestras cabezas.

Intelectualmente el Homo sapiens es un éxito de la evolución, pero está pagando un precio muy alto.

El resto de especies se adaptan a un hábitat para sobrevivir. Un entorno que los moldea y los fortalece. Justo al revés de lo que hacemos nosotros. Nosotros adaptamos cada día nuestro hábitat para hacerlo más cómodo, para movernos menos. Si puedo ir en patinete, ¿Porque caminar?.

Como sociedad moderna tenemos serias carencias físicas y psíquicas que no tenían nuestros antepasados.

El Homo Sapiens moderno ha involucionado hacia una vida estanca, sedentaria, débil e inevitablemente enfermiza.

Sin una perspectiva histórica, caemos en el error de creer que hoy vivimos de una forma bastante parecida a como ha sido siempre, comemos más o menos lo que hemos comido siempre y nos movemos de igual manera.

Nada más lejos de la realidad.

Durante miles de generaciones tus antepasados superaron grandes retos solo para vivir un día más. Se enfrentaron a enfermedades, hambrunas y desastres y sus cuerpos y genes evolucionaron. Gracias a su lucha y adaptación al medio tú estas hoy aquí.

Eres la prueba de sus éxitos y lo más importante: la suma de todas esas experiencias pasadas están en ti, grabado a fuego en tu ADN. Tienes una amplia gama de herramientas en tu interior, esperando a ser usadas. Así es como la naturaleza adapta a una especie para asegurar su supervivencia.

Increíble, ¿verdad?

Afortunadamente, la involución que el ser humano ha experimentado con la vida moderna es tan alarmante como reversible. Aunque el primer paso para poner el motor del cambio en marcha es el más difícil de hacer. Reside en la mente y en las gafas que utilizas para ver el mundo.

Por muchas rutinas, dietas, o recetas milagrosas que hayas visto, si no haces un clic mental, difícilmente lo podrás sostener en el tiempo.

Para nosotros el secreto no es otro que, MOVERSE. Moverse como lleva haciendo el Homo sapiens desde hace milenios. Moverse, saltar y correr porque estamos vivos y es un éxito vital.

Empezar a moverse es mejorar cada día respecto al día anterior. Para ser más fuertes, ágiles y libres. Y como regalo a nuestro esfuerzo, ganaremos felicidad, salud física y mental. Es así de fácil, ¿Te apuntas?

Moverse no es un castigo sino una celebración de lo que tu cuerpo puede hacer.

¡Empieza a moverte ya!

- Alberto, de AlquimiaDeportiva -